El capitán de las nubes: 2- El hombre de la mirada triste
_ Arriad las velas! _ Alzad el ancla! Ordenes y ordenes gritaban las voces de gente extraña. El graznido de las gaviotas daba pinceladas de aventura en la fachada del puerto. Recogían los destrozos en la taberna, la Taberna de miel, como era llamada por las gentes del Puerto Ocre. Rodaban los barriles. Susurraba el viento el nombre de cada uno de los siete mares mientras sus olas rompían en la inmensidad con un murmullo precioso, con un frescor incondicional, y allí, a lo lejos, con paso enérgico se aproximaba al barco el último pirata... _ Rumbo a la Isla de Noria! -gritó el capitán. _ Isla de Noria- repitió el loro, y voló hasta el mástil del barco. Giraron a estribor, luego a babor y el calor cada vez era más insoportable. Un sol de juicio para los locos era lo que había en el cielo, pero, ¿A quien le podrían importar el sol y las estrellas cuando las negras velas ondeaban al viento haciendo que la caravela pareciese volar sobre las olas? _ ¿Qué hay en la Isla de Noria? - preg...